Lo perdí todo, dice Félix  Gallardo, ‘El Jefe de Jefes’

Lo perdí todo, dice Félix  Gallardo, ‘El Jefe de Jefes’


 
Agencias
CDMX

En la década de los 80, Miguel Ángel Félix Gallardo fue considerado uno de los hombres más poderosos del orbe debido a que dominaba el trasiego ilegal de drogas entre México y Estados Unidos. En aquel tiempo se le conocía como “El jefe de Jefes”.
Hoy, tras treinta y dos años de haber permanecido en prisión, Félix Gallardo ha reaparecido en público al brindar una entrevista a Telemundo en la que ha asegurado que lo perdió todo, salud incluida, y sólo espera la muerte.
“El jefe de jefes”, aquel que fundó el cártel de Guadalajara y en cuya serie de Netflix “Narcos: México” fue interpretado por el actor Diego Luna, sufre, en la actualidad, una sordera total, además de ceguera en uno de sus ojos.
 “Mi salud es pésima, mi familia está haciendo un hoyo para yo ser enterrado en un árbol, no tengo pronóstico de vida ninguno, puesto que perdí todo”, ha confesado un Miguel Ángel Félix Gallardo de 75 años, quien, al parecer, ya nunca saldrá de prisión.
El capo, conocido también como el zar de las drogas, fue detenido un 8 de abril de 1989. En aquel entonces le fueron incautadas decenas de propiedades, entre ellas un hotel, una farmacia, una empresa de bienes raíces y cuentas bancarias.
No es un secreto que la fortuna de Félix Gallardo ascendía a 500 millones de dólares… Hoy no puede caminar y necesita trasladarse en una silla de ruedas que le han conseguido en el centro penitenciario donde se encuentra recluido: Puente Grande, en Jalisco.
 “Me quitaron ocho hernias, me privaron de la vista, me privaron de los oídos y como ve, no puedo caminar”, confiesa, apenas audible, el anciano a la reportera en la primera parte de la entrevista que apenas duró 5 minutos.
Tras 28 años de haber sido encarcelado, en 2017, Félix Gallardo fue condenado a 37 años de prisión por el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar en lo que la BBC calificó como “el juicio más largo de la historia de México”.
Miguel Ángel Félix Gallardo, alias el ‘Jefe de Jefes’, reapareció luego de permanecer más de tres décadas encarcelado por delitos de narcotráfico.
En silla de ruedas, sordo de un oído y ciego de un ojo, Félix Gallardo reapareció ante las cámaras después de 32 años de estar en la zona de máxima seguridad del penal federal de Puente Grande, Jalisco.
Cabe destacar que, ante la poca audición de Félix Gallardo, la reportera de Telemundo, Issa Osorio Ugalde, tuvo que pasarle las preguntas escritas a través de un papel.
Asimismo, el excapo expresó no tener pronóstico de vida. “Perdí todo. Perdí la sensibilidad, los oídos, los ojos”.
“Yo soy un cadáver el cual no espera más que ser enterrado en la raíz de un árbol”, agregó.

Félix Gallardo confirmó que es la primera vez que concede una entrevista en prisión y que lo hace a raíz de la insistencia de la periodista Issa Osorio, quien llevaba varios años pidiéndola.
La reportera reveló que tuvo que apuntar las preguntas en un papel a raíz de la falta de audición de Félix Gallardo, quien permanece aislado en una celda de máxima seguridad.
En su primera entrevista concedida desde la cárcel de Puerta Grande en el estado mexicano de Jalisco, el preso negó todas las acusaciones contra él. “Han pasado 32 años. Es una eternidad para un hombre que no ha cometido ningún delito”, dijo en el canal Telemundo sobre su condena.
El capo rechazó cualquier responsabilidad en la muerte de Camarena, torturado y asesinado en 1985 después de llevar cuatro años infiltrado en el cártel de Guadalajara, fundado por Gallardo, Ernesto Fonseca Carrillo y Rafael Caro Quintero.
“Ignoro por qué se me relaciona [con Camarena], porque ese señor no lo conocí”, declaró sobre el agente de la DEA.
Aseguró que, antes de su arresto, se ganaba la vida con la agricultura, la ganadería y unas farmacias y dos viejos hoteles que le pertenecían.
Y en su afán por desligarse de cualquier delito, negó incluso que hubiera cárteles de la droga en Guadalajara, en el estado mexicano de Jalisco (oeste).
“Nunca existieron carteles en Guadalajara. Quién sabe ahora. (…) Llevábamos una vida de familia”, insistió ante la periodista de Telemundo.
Al frente del cártel de Guadalajara, Félix Gallardo fue una figura clave en la expansión del narcotráfico en México.
En los años 1980, la organización, que hasta el momento se dedicaba a traficar con marihuana y opio, fue una de las primeras en establecer contactos con los capos colombianos para transportar cocaína desde el país sudamericano hasta Estados Unidos.
El éxito de Félix Gallardo se torció a partir del asesinato de Camarena. Tras su arresto en 1989, fue condenado a prisión por delitos como tráfico de drogas y lavado de dinero.
La justicia tardó, sin embargo, hasta 2017 para condenarlo por la muerte del agente de la DEA. En agosto de ese año se le sentenció a 37 años de prisión.
Fonseca Carrillo y Caro Quintero, condenados también por la muerte del agente de la DEA, ya no están en la cárcel.
El primero está libre desde 2017 después de pasar 30 años en prisión.
Caro Quintero está en paradero desconocido desde 2013, cuando la justicia lo liberó por un defecto de forma en su condena. La decisión fue invalidada poco después, pero el narco ya había desaparecido. Según la DEA, volvió al negocio.
Félix Gallardo opinó en la entrevista que la violencia en México “es consecuencia del desempleo, de la desigualdad social”, un problema que, según él, “está resolviendo poco a poco” el presidente Andrés Manuel López Obrador.
México sufre una ola de violencia ligada al narcotráfico que ha causado más de 300.000 asesinatos desde diciembre de 2006, cuando el gobierno federal lanzó un polémico operativo para combatir al crimen organizado, según cifras oficiales.
, mejor conocido como “Jefe de jefes” y quien actualmente tiene 76 años de edad, descartó aceptar la amnistía decretada por el presidente Andrés Manuel López Obrador para liberar a presos mayores de 75 años y con problemas graves de salud. Aseguró que “no le quitaría el tiempo” al mandatario federal, ya que él considera que no tiene pronóstico de vida.
: “No tengo pronóstico de vida usted ya lo está viendo...no estoy buscando eso, sé que el señor presidente es un hombre de buena voluntad que está combatiendo la desigualdad social, está dando pensiones, está dando muchas cosas y yo no le quitaría su tiempo. Yo soy un cadáver, el cual no aspira más que ser enterrado en la raíz de un árbol”.
El pasado mes de julio, López Obrador anunció un decreto de amnistía para liberar de prisión a personas con más de 10 años sin sentencia, adultos mayores de 75 años o con enfermedades crónicas. Debido a la edad y las enfermedades que padece, Miguel Ángel Félix Gallardo podría ser uno de los beneficiados de esta medida; sin embargo, para ser acreedor a esta medida, las personas en prisión no deben ser señalados por delitos graves.
El Jefe de Jefes
Félix Gallardo fue el primero en exportar cocaína a Estados Unidos pasando por México.
Nació en 1946 en Culiacán, Sinaloa, comenzó su carrera en la Policía Federal, pero abandonó su formación como uniformado y terminó como guardaespaldas del entonces gobernador de Sinaloa, Leopoldo Sánchez Celis.
Félix Gallardo fundó junto con Ernesto Fonseca Carrillo y Rafael Caro Quintero el cartel de Jalisco.
Y luego de convertirse en uno de los narcotraficantes más poderosos, el cartel a su cargo comenzó a controlar el tráfico de amapola y marihuana en muchísimos estados de México.
En 1989, Félix Gallardo fue detenido por el asesinato de Enrique Camarena, agente de la Administración del Control de Drogas (DEA), quien fue secuestrado, torturado y ejecutado en febrero de 1985.
Tras ser detenido, protagonizó uno de los juicios más largos de la historia de México, ya que duró más de 28 años.
Finalmente, en 2017 fue condenado a 37 años de prisión por los asesinatos de Camarena y el piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar.