Juguetes y no armas, lo entregado  a los niños nahuas en Alcozacán  

Juguetes y no armas, lo entregado  a los niños nahuas en Alcozacán  


* Marchan para exigir la reinstalación de la paz en la zona  
* Reclaman la criminalización del evento  
* Piden que el presidente de la República los visite  

  Interacción 
Chilpancingo, Gro.
  
Juguetes y no armas, fue lo que integrantes de la Policía Comunitaria de Alcozacán distribuyeron entre los niños de 24 pueblos de la Montaña baja de Guerrero, en una jornada cargada de reclamos hacia los gobiernos del estado y la federación.  
La mañana del 30 de abril, cientos de niños procedentes de pueblos pertenecientes a los municipios de Chilapa y José Joaquín de Herrera se congregaron en el crucero de Alcozacán, de donde caminaron mostrando mantas y pancartas con las que reclaman el derecho a vivir libres de la violencia, sin la confrontación que los adultos de la zona aseguran, genera desde hace varios años el grupo delictivo de "Los Ardillos".  
"Ni pistolas ni amapolas, queremos conocer las olas", señalaba la manta colocada al frente del contingente, levantada por las niñas de la localidad.  
Otra manta de gran tamaño, pintada con varios colores señalaba: "Nuestras verdaderas armas son estas; No nos vendemos, no nos rendimos, no claudicamos".  
Los mensajes colocados en cartulinas iban relacionados mayoritariamante con el reclamo de que en la zona se reinstale la paz, misma que aseguran, se rompió con las agresiones desatadas por el grupo conocido como "Comunitarios por la Paz y la Justia", mismos que en realidad, aseguran que en realidad son Los Ardillos.  
Contra el anunció hecho un par de semanas antes, los niños de los 24 pueblos nahuas marcharon sin armas de fuego, ni siquiera rifles ni pistolas de palo, tampoco uniformados y apenas sí con el rostro parcialmente cubierto, algunos con paliacates, otros con los cubrebocas que impone la pandemia del Covid-19.  
El primer recorrido realizado por los niños tuvo su origen en el punto conocido como "El Crucero de los Pinos", de ahí caminaron lanzando gritos a favor de la justicia y contra la impunidad.  
El recorrido fue resguardado por integrantes de la Policía Comunitaria fracción Pueblos Fundadores (PF), pero solamente los adultos estuvieron armados.  
Llegaron al crucero de Alcozacán para realizar una primera escala, hubo algunas consignas y posteriormente se retomó el camino para llegar hasta la cancha techada que se ubica frente a la comisaría.  
Al pasar frente a la escuela de la localidad los niños gritaron que ya quierem regresar a clases.  
¿Quieren clases? Preguntaron los adultos que encabezaban la movilización.  
La respuesta fue contundente:  
-¡Siiiiiiiiiii!-  
¿Por qué no tienen clases? Se les volvió a preguntar  
-Por qué los maestros se fueron, dijeron los menores  
-¿Y Por qué se fueron los maestros?  
-Por miedo-, respondieron casi de manera uniforme los menores.  
Algunos dijeron que al miedo generado por la inseguridad se sumó el que imponen los posibles contagios de Covid-19  
De los reclamos para el presidente
Ya en la cancha techada hubo dos participaciones, una a nombre de los niños y la otra redactada por los adultos de la zona.  
Se reprochó la forma en que se criminalizó la actividad de este 30 de abril, cuando se anunció el "levantamiento de los niños de 24 pueblos indígenas", tanto por parte del estado como de la federación.  
Se cuestionó la forma en que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador asegura que son manipulados, cuando no tiene idea del sufrimiento que pasan cuando se desatan las balaceras nocturnas, porque los Ardillos pretenden controlar sus pueblos.  
Se dijo que las conferencias mañaneras se han convertido en un monólogo, por eso invitaron al presidente a visitar personalmente la zona, para que conozca de primera mano lo que ellos enfrentan en su vida diaria.  
Se deslindaron de los partidos políticos y reprocharon que el Ejecutivo federal en todo imponga el criterio político, cuidando siempre su posicionamiento en las encuestas y el nivel de aceptación de su partido político.  
"No estamos controlados por el PRIAN", dijeron en su mensaje.  
Y al gobierno del estado, le manifestaron que los policías que cuidan el crucero del Jaguey se han confabulado con los integrantes de Paz y Justicia, por lo que practicamente les permiten el paso libra para agredir a sus pueblos.  
Juguetes y piñatas por armas
Al final del evento, cuatro comandantes de la CRAC PF distribuyeron juguetes entre los niños de los 24 pueblos.  
"Esta es nuestra forma de armarlos, esto es lo que criminalizaron cuando lanzamos la invitación", dijeron los comisarios convocantes.  
Vino entonces el momento de la distribución y para el cierre de las actividades, el rompimiento de piñatas que desataron la algarabía en la cancha techada de la comunidad.  
Por algunas horas, la tensión en la comunidad de Alcozacán se disipó y los niños nahuas tuvieron el espacio necesario para ser celebrados.