Durante pandemia, en Guerrero ocurrieron 20  feminicidio y tres desapariciones de mujeres

Durante pandemia, en Guerrero ocurrieron 20  feminicidio y tres desapariciones de mujeres


Anayeli García Martínez
CIMAC 
CDMX 
“Están acusando a mi hija de que mató a Santiago (su esposo), pero eso es mentira. Ahora nadie me quiere decir dónde está”. Esas fueron las palabras de la señora Catarina Velázquez Moreno, quien denunció la desaparición de su hija Aurelia Velázquez Moreno, de quien no tiene noticias desde mayo de 2020.
La hija de Catarina es indígena Na Savi, orirginaria del municipio de Cochoapa el Grande, en el estado de Guerrero. Una noche Aurelia dormía en el suelo, con sus hijos de 6 meses y 7 y 5 años de edad, cuando alguien entró a su casa y disparó a su esposo, quien la maltrataba constantemente.
Los padres de Santiago, esposo de Aurelia, la acusaron de asesinato y días después ella desapareció. Ahora que Catarina emprendió la búsqueda de su hija, los familiares de su yerno le dicen que no la busque porque seguramente se fue a Estados Unidos.
La historia de búsqueda de Catarina es uno de los casos que acompaña el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, organización desde el inicio de la pandemia por COVID-19, en marzo de 2020, ha documentado 20 casos de feminicidio, 20 de delitos de violencia sexual, 80 de violencia física y 85 de violencia económica, en particular de incumplimiento de la obligación de pensión alimenticia en el estado de Guerrero.
Durante el confinamiento por la pandemia, Tlachinollan también ha registrado tres casos de mujeres desaparecidas, entre ellas el de Aurelia. Sin embargo, desde 2016 a la fecha han conocido 36 desapariciones, de las cuales 10 fueron de mujeres; y de 2014 hasta abril de 2021 han registrado 71 casos de feminicidio.
Así lo dio a conocer la abogada Neil Arías Vitinio, durante  la presentación de la campaña “Mar de agravios, Montaña de quebrantos”, lanzada de forma virtual este miércoles 21 de abril, mediante la cual personas defensoras denuncian el aumento de la violencia que ejercen grupos de la delincuencia organizada que actúan en colusión con los cuerpos de seguridad y demás autoridades locales.
El antropólogo y director de Tlachinollan, Abel Barrera, expuso que durante la pandemia se incrementaron los casos de violencia contra las mujeres, algo que vino aparejado con la insolencia de las autoridades, quienes no les creen a las víctimas, las discriminan y burocratizan las denuncias.
Los esposos, parejas y autoridades, dijo el defensor, violentan a las mujeres, a pesar de que Tlapa y otros municipios de la Montaña son parte de las intervenciones generadas por la Alerta de Violencia de Género, decretada por la Secretaría de Gobernación en 2017, acciones que en los hechos son ineficientes.
Tlachinollan pidió que las autoridades atiendan el clamor de las mujeres que exigen justicia y un alto al feminicidio, desapariciones de mujeres y agresiones sexuales. El desafío de este gobierno, que está por concluir, es intervenir de manera urgente ante la alerta de violencia de género, señalaron.