Solicita Obispo de Guerrero salida de  policías comunitarios de Alcozacán 

Solicita Obispo de Guerrero salida de  policías comunitarios de Alcozacán 

 

 

* A un año de la masacre de diez músicos indígenas  

* Asegura que no sólo afectan la paz de la comunidad  

 Interacción
, Chilpancingo, Gro.-
A un año del asesinato de 10 músicos indígenas de la comunidad de Alcozacán, municipio de Chilapa de Álvarez, el obispo Salvador Rangel Mendoza asegura que los responsables no fueron los integrantes de “Paz y Justicia”, como se manejó públicamente, por lo que solicitó la salida de los policías comunitarios de Rincón de Chautla, que operan en la Montaña baja del estado. 

 Entrevistado la mañana del jueves, el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, detalló que en su última visita a la comunidad para celebrar una misa en honor a las personas que perdieron la vida en el año 2020, mismas que fueron localizadas cerca de un barranco, pudo constatar que existe presión hacia los pobladores y las personas que cruzan por el lugar por parte de los integrantes de la Policía Comunitaria fracción Pueblos Fundadores (PF). 

Explicó que la comunitaria de Pueblos Fundadores no pertenece al pueblo de Alcozacán, sino a Rincón de Chautla, razón por la que no son aceptados, como sus dirigentes aseguran.  

El obispo relató que sostuvo un altercado hace algunos días con los integrantes de dicho grupo, de los que indicó, ya se ha deslindado en varias ocasiones la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) de San Luis Acatlan. 

Rangel Mendoza solicitó dichos policías comunitarios “que dejen en paz” a las mujeres, niños y enfermos, a los que no se les permite salir de la comunidad sin su autorización. 

Aseguró que los integrantes de dicha organización  están “irritando la paz” en la zona, con fines ajenos a el bienestar de la población. 

En consecuencia, exhorto a las autoridades de los tres niveles de gobierno a retirar los grupos armados de la zona y realizar investigaciones a fondo sobre la masacre de 2020, así como del reciente asesinato de cuatro personas de la misma comunidad, donde prevalece un bloqueo desde hace ya más de un mes. 

El representante de la iglesia católica sostuvo que los diez músicos de Alcozacán no fueron asesinados por los integrantes de Paz y Justicia, que operan también en la zona rural de Chilapa, por lo que solicitó que las autoridades esclarezcan plenamente dicha situación, para efecto de que se aplique la ley a los verdaderos responsables.