Más de 200 comensales se reúnen a  diario en el atrio  de San Francisco

Más de 200 comensales se reúnen a  diario en el atrio  de San Francisco

 

Eduardo Albarrán Orozco/Quadratín
Iguala, Gro.
Comen afuera del atrio más de 200 personas diariamente. Asociación religiosa reparte comida todos los días. Recibe apoyo del ayuntamiento y de organizaciones sociales y de la población.
Desde antes de la pandemia la Asociación Civil Dios la roca viva se ha dedicado a brindar apoyo a personas indigentes y de escasos recursos dándoles donde dormir y qué comer. Ahora con la contingencia se ha dedicado a dar comida a más de 200 personas diariamente afuera del atrio de la parroquia San Francisco sobre la calle Guerrero.
Desde las 2 de la tarde comienzan a instalar la mesa con comida y platos desechables de unicel para darle de comer a vendedores ambulantes, boleros, limpia parabrisas, limosneros, quienes reciben una ración y se acomodan en algún lugar del atrio para comer. También se les da comida a personas de escasos recursos que llegan de varias colonias con sus trastes para llevar comida para su familia porque les sale más caro el transporte de toda la familia para llegar a comer en el centro.
Francisco Arellano es el responsable de este proyecto que ya tiene varios años realizándose. Ha gestionado el apoyo del gobierno municipal en diversas administraciones para el pago de la renta del local donde ha atendido a pordioseros, indigentes y a personas con problemas mentales dándoles de comer, higiene y donde dormir. En la actualidad en gobierno municipal le apoya con la renta del lugar donde se encuentra la sede de la organización. También han recibido apoyos económicos para este fin, “pero no alcanza para tanta gente”.
Hoy la fila fue larga como caso todos los días. Fue jueves de pozole y es lo que se sirvió  a hombres y mujeres de diversas edades. Eso sí, la mayoría traía cubrebocas como una condición para ser atendido. Elementos de la brigada payaso del gobierno municipal ayudaban informando de la importancia de la sana distancia, de lavarse las manos y el uso del cubrebocas. Incluso a quienes no lo trajeran les obsequiaron uno.
Francisco Arellano comenta que toda la comida que se distribuye es gracias a diversos apoyos, algunos en efectivo, otros en especie “y hay quienes nos llevan la comida ya preparada para repartir y les decimos que ellos lo hagan para que no haya dudas. Pero quieren que lo hagamos nosotros.”
Indicó que la comida se distribuye a todas las personas que llegan hasta que se termine o no haya nadie que pida más. Hay quienes llegan con sus trastes y piden comida para 4, 5 ó 6 personas “nosotros se la damos. No nos interesa saber si tienen dinero para comprar  su comida, nosotros la damos porque no es nuestra, es de mucha gente que apoyó y no somos jueces para decir a quien sí y a quien no.”
La comida se distribuye de lunes a viernes, de 2 de la tarde hasta que se termina.