Alcalde, sin recursos para pagar los salarios  caídos a policías implicados en Caso Iguala  

Alcalde, sin recursos para pagar los salarios  caídos a policías implicados en Caso Iguala  

 

** Los 13 policías que fueron vinculados en los ataques que sufrieron los normalistas, exigen a través de demandas laborales alrededor de 13 millones de pesos por concepto de salarios caídos y que sean reinstalados

Marcial Campuzano
Chilpancingo, Gro.

El presidente municipal de Iguala, Antonio Jaimes Herrera, informó que su gobierno no cuenta con recursos económicos para pagar los salarios caídos a 13 policías municipales que fueron detenidos por su presunta participación en la desaparición de los 43 estudiantes de la normal “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa la noche del 26 y 27 de septiembre, y aclaró que no fue la autoridad municipal quien los separó del cargo.

Los 13 policías que fueron vinculados en los ataques que sufrieron los normalistas, exigen a través de demandas laborales alrededor de 13 millones de pesos por concepto de salarios caídos y que sean reinstalados, pero la ley señala que esas personas ya no pueden formar parte de la corporación policiaca, indicó el alcalde.

De acuerdo a antecedentes, no fue el ayuntamiento de Iguala quien despidió a los 13 policías, “sino que fue la desaparecida Procuraduría General de la República, ahora Fiscalía General de la República quien los detuvo, y es esa instancia federal la que debe de enfrentar esa situación”, explicó.

“Tratamos de quitarnos problemas que institucionalmente parecen ser del ayuntamiento, pero legalmente nosotros nunca los corrimos, es más no hay un documento que indique que nosotros los corrimos, inclusive les dijimos que encaminen la demanda hacia la Fiscalía General de la República”, indicó.

Jaimes Herrera dio a conocer que adicional a ese problema económico, su gobierno recibió como herencia una deuda de más de 100 millones de pesos por concepto de laudos; y otra de 90 millones de pesos que diariamente atiende el ayuntamiento.

Además, el alcalde igualteco calificó como injusto que trabajadores afiliados al Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), hayan tomado el Palacio Municipal el 26 de agosto pasado, toda vez que la actual administración municipal está al corriente en la entrega de las aportaciones obrero-patronales.

Aceptó que el ayuntamiento tiene un adeudo institucional con el Instituto de Seguridad Social de los Servidores Públicos del Estado de Guerrero (ISSSPEG) por un monto superior a los 8 millones de pesos, que es otra herencia que les dejó el anterior gobierno municipal, a quien el SUSPEG y el ISSSPEG debieron haberle exigido el pago de las cuotas obrero-patronales.

La administración municipal pasada descontó las cuotas a los trabajadores y no las entregó al ISSSPEG; también efectuó descuentos a trabajadores por préstamos que recibieron de Fonacot y de otra empresa que tampoco pagó el anterior gobierno municipal por un monto superior a los 24 millones de pesos.