A seis años, estancado el caso Ayotzinapa

A seis años, estancado el caso Ayotzinapa

Rolando Aguilar 
Al cumplirse 6 años de la desaparición de 43 normalistas en la ciudad de Iguala, el caso permanece estancado, sin que hasta el momento se sepa el destino de los 43 jóvenes desaparecidos, sin que haya un señalamiento directo sobre los autores reales de la desaparición e inclusive las personas que han sido detenidas, como el ex alcalde Jose Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, están acusados de otros delitos y no de la desaparición de los normalistas.
Muchas de las personas detenidas han sido puestas en libertad al haber inconsistencias en las acusaciones en su contra, principalmente policías de Iguala,  de acuerdo al ex procurador de justicia de Guerrero en ese momento, Iñaki Blanco, el Grupo delictivo “Guerreros Unidos” es el responsable directo de los ocurrido, además de que la policía de Iguala, la de Cocula, Huitzuco y otros municipios de la Zona Norte se encontraban bajo el control total de ese grupo delictivo, por lo que participaron en varios eventos de esa noche del 26 de Septiembre del 2014.
Cabe mencionar que la Procuraduría de Justicia de Guerrero fue quién inicio las investigaciones del caso y hasta la fecha esa investigación ha sido consistente, posteriormente la PGR tomo la investigación del caso. Una de las hipótesis de la posible agresión, es que los normalistas intentaron llevarse un autobús de pasajeros que tenía droga en el compartimiento del equipaje, cuyo destino final era la ciudad de Chicago
De acuerdo con la investigación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), En coordinación con los representantes, el Estado se propuso un Cronograma de trabajo sobre las principales líneas de investigación, que abarcó los siguientes aspectos: 
1) Determinar si existen o no responsabilidades de policías federales
2) Esclarecer el rol del ejército en los hechos
3) Establecer qué instancia se encontraba a cargo del C4 y a partir de ello deslindar responsabilidades 
4) Resolver lo correspondiente sobre la existencia o no de responsabilidades de autoridades del Estado de Guerrero 
5) Agotar el análisis técnico de información telefónica relativa a los estudiantes
6) Terminar el estudio de telefonía en general
7) Determinar las identidades del “Caminante” y el “Patrón” 
8) Obtener la información sobre trasiego de drogas de Guerrero a Chicago, Illinois, que fue requerida mediante solicitud de Asistencia Jurídica Internacional 
9) Esclarecer todo lo necesario en relación al denominado “Quinto Autobús”
10) Explorar aproximadamente 60 kms2 con uso de tecnología LIDAR, en búsqueda de fosas clandestinas y 
11) Emprender acciones directas con relación a policías de Huitzuco (arraigo/consignación).
Sobre la hipótesis que señala la línea de investigación referente al autobús 3278 ECOTER, conocida como “el quinto autobús”. Donde supuestamente se encontraba un cargamento de droga con destino a Chicago y eso motivo la agresión. Según los informes del GIEI, este autobús fue tomado por los normalistas el día 26 de septiembre de 2014 en la central camionera de Iguala Guerrero y posteriormente conducido por el Periférico Sur, haciendo varias paradas antes de cruzar el puente del Chipote, cercano a las inmediaciones del Palacio de Justicia, y ser conducido hacía la salida de la ciudad de Iguala custodiado por la Policía Federal. El GIEI también sostuvo que, al inicio de la investigación criminal por parte de las autoridades estatales y federales, dicho autobús no obraba en el expediente
“Desde el inicio de nuestras investigaciones, el GIEI tuvo dudas del número de autobuses involucrados en el caso. Mientras los normalistas y la primera consignación realizada por la PGJ hablaban de 5 autobuses, (dos Estrella de Oro, dos Costa line y un Estrella Roja), la investigación de la PGR señalaba que se trataba de 4 autobuses (sin hacer mención al autobús Estrella Roja), a pesar de que dicha información estaba referida incluso en los testimonios de sobrevivientes tomados el mismo día de los hechos e incluidos en el expediente. Sin embargo, en el expediente se hacía referencia a un autobús, que habrían tomado los normalistas, que habría salido de la central e inmediatamente habría sido destruido por los estudiantes e inutilizado, aunque nunca fue identificado ni investigado como escena de crimen”.  
El grupo de normalistas que salió por la parte de atrás de la estación de autobuses. Dicho camión, como el resto de los autobuses inspeccionados fue examinado por el GIEI con un estudio fotográfico, aunque no pudo realizarse el estudio como escena debido al tiempo en que fueron presentados. Sin embargo, al contrastarlo con el testimonio de los normalistas algunas características de ese autobús, no coincidían con el que tomaron ellos. Un análisis general de la correspondencia entre el autobús, presentado y el autobús, que aparece en las imágenes del video de la central de autobuses esa noche ofrece dudas de que se tratase del mismo autobús. 
Para poder aclarar la situación se pidió un peritaje específico sobre la correspondencia de las imágenes de video, aunque estas no son de buena calidad, con las imágenes fotográficas recogidas del autobús, Estrella Roja presentado. El peritaje señala las diferencias que se dan en esos dos autobuses y sostiene la posibilidad de que no se trate del mismo. Estas diferencias han sido presentadas ante la PGR para que se investiguen estos hechos. 
 La inexistencia de un autobús, Estrella Roja en la historia oficial y el expediente de la PGR, al principio de las investigaciones, a pesar de que los normalistas habían informado en sus declaraciones iniciales sobre ello y había sido recogido por la primera consignación elaborada por la PGJ. 
 Se da la circunstancia de qué dicho autobús, fue el único que no fue atacado violentamente esa noche (lo fueron los Costa Line 2012 y 25 10, los Estrella de Oro 1531 y 1568 y el autobús, Castro-Tours de Los Avispones). Pues al parecer la consigna de los policías municipales de Iguala y sus cómplices era no dejar salir un solo autobús de la ciudad. 
El GIEI recomendó, en sus dos informes, investigar lo relacionado con la línea de investigación del autobús ECOTER 3278. Sobre esta línea aún se encuentra pendiente de investigación la conexión del trasiego de drogas desde Iguala, Guerrero con Chicago, Illinois, EEUU, y la investigación de otras líneas y rutas de autobuses, cuestión que en su momento fue negada por la PGR.
De acuerdo a declaraciones de habitantes de la ciudad de Iguala, una agencia de viajes local anunciaba transportaciones de manera directa por autobús Iguala-Chicago, vía Laredo-San Antonio-Austin-Dallas-Memphis-Chicago. Vehículo que era utilizado para llevar droga de manera cotidiana a los Estados Unidos.
En la investigación, se levantó la constancia ministerial en la central de autobuses de Iguala, Guerrero donde solo hay una línea de autobuses con venta de boletos al extranjero y se indica que “las rutas que se manejan son saliendo de Iguala y los destinos son Dallas, Texas, Houston, Chicago, Phoenix, y Nueva York y que las corridas son diarias de lunes a domingo en un horario [de salida] de cuatro horas con treinta minutos”. De igual forma se encuentra que, posterior a estos hallazgos se solicitó información a las autoridades fiscales del Sistema de Administración Tributaria (SAT) para buscar antecedentes de estas empresas. 
Hace unos 15 años, una agencia de viajes de Ciudad Altamirano, Tierra Caliente,  vendía pasajes de autobús directos de esa ciudad a Dallas Texas a unos precios muy económicos, con salidas cada semana, este transporte tuvo mucho éxito entre la gente de Tierra Caliente que acostumbra irse a trabajar a los Estados Unidos, hasta que un día se descubrió uno de esos  camiones  de pasajeros entrando a México con un cargamento de armas.