Virus de la pobreza, más peligroso  que el Covid-19 en Cochoapa

Virus de la pobreza, más peligroso  que el Covid-19 en Cochoapa

 

-La población se preocupa más por la falta de alimentos y servicios básicos que por la pandemia
Interacción
Cochoapa el Grande, Gro.
La comunidad Joya Real, perteneciente al municipio de Cochoapa el Grande, ubicado en la región Montaña del estado de Guerrero, se encuentra olvidada por las autoridades, aunque aquí su preocupación por el COVID-19 es casi nula, lo que a ellos les preocupa es la escases de los servicios básicos, como lo es educación, salud, alimentación y energía eléctrica.
Además, otro problema que se suma esto es la pésima infraestructura carretera que hay en este y en los municipios vecinos de Ometepec, Tlapa y Metlatonoc.
Por ejemplo, en el tema de salud, en el mes de octubre la alcaldesa Edith López Rivera inauguró la rehabilitación del Dispensario Médico, pero sin que este abriera sus puertas para dar servicio a la comunidad.
La señora Petra Martínez Vázquez, señaló que el personal médico de este lugar tiene cerca de dos años que no va a laborar.
Dijo que acude una enfermera, pero solo revisa cuantas mujeres están embarazadas, sin atender a otros enfermos; además de que la última vez que vieron al personal del ayuntamiento en el lugar, fue cuando pegaron algunos carteles y propaganda contra el COVID-19.
Por lo que se han contratado los servicios de un médico particular, quien no les cobra la consulta, solo les cobra los medicamentos que les recete.
Explicando que, si alguna persona se encuentra grave, no la atienden, ya que solo cuentan con lo básico para atender a algunos pacientes.
Por lo solo atienden las necesidades básicas de la comunidad, a pesar de que el médico contratado es un especialista en ginecología y médico cirujano.
«En estos lugares de la montaña, las personas no creen en el virus, prefieren creer en otras cosas…el lunes veré si regreso, porque ha comenzado a llover y los caminos no se encuentran en las mejores condiciones para viajar», dijo el médico, quien prefirió omitir su nombre para evitar el ser identificado.
La señora Petra, también indicó que, para poder atender una emergencia, tienen que pagar un servicio especial de transporte que les cobra hasta 5 mil pesos, viaje redondo, ya sea a la cabecera municipal de Ometepec o de Tlapa, que son los municipios que cuentan con un hospital y que se encuentran a poco más de 4 horas de camino, siendo que, en la cabecera de Cochoapa solo cuentan con un centro de salud.
«Si llego o no llego el covid, aquí no ha afectado a nadie», dijo doña Petra.
Carreteras en pésimas condiciones

En cuanto al tema de caminos y pavimentación de calles, algunos habitantes dijeron que el exalcalde Daniel Esteban González, fue quien amplió la carretera hace más de una década, desde ese entonces, se les ha venido prometiendo la mejora de esta.
Pero ante las promesas electorales, los habitantes de Joya Real, se han organizado en distintas ocasiones para rastrear y limpiar dicha carretera, para evitar que en temporada de lluvias, colapse y los deje incomunicados con la cabecera municipal o los municipios vecinos.
Mientras que para la calle principal de la comunidad, los lugareños argumentaron que cada temporada de elecciones, los candidatos prometen la pavimentación de la calle principal, la cual es inaccesible para los vehículos, teniendo que usar calles alternas para moverse en su localidad.
Por lo que, se han organizado para solicitar esta obra directamente a la SCT y la CICAEG.
Difícil garantizar la alimentación
Para la compra de insumos de la canasta básica, cuentan con una tienda comunitaria «Diconsa», antes conocidas y aún nombradas como «Conasupo», se encuentra cerrada desde el mes de marzo.
«No debe de cerrar, aquí no hay nada, sale más caro el ir a Ometepec o Tlapa para comprar una despensa que comprar en estas tiendas», dijo el comisario de Joya Real, José Nicolás Aguilar.
Declaro que, por la contingencia se cerró la tienda y tampoco les llegaron los insumos
Para poder comprar insumos, como frutas, sal y carnes, se espera cuando algún comerciante de alguna comunidad más grande o de alguna cabecera municipal baje a esta comunidad, siendo que muchas veces no traen lo suficiente o indispensable para los habitantes.
Recordó que, los insumos para esta tienda dejaron de ser abastecidos desde el mes de diciembre, por lo que, el encargado de la tienda, optó por viajar de jornalero a otro estado del norte del país.
Por lo que, pidió que se dé un cambio de encargado y que se dé un cambio de sede, ya que dependen del almacén de Ometepec, pidiendo que se cambie a la sede de Tlapa.
Además de que para abastecerse de maíz y otros granos básicos tienen que ir hasta Cochoapa, Tlapa u Ometepec, haciendo viajes de más de cuatro horas, pagando más por el viaje que por lo que compran de insumos.
Dijo que, derivado de la contingencia sanitaria del COVID-19, los costos se elevaron, por lo que bulto de maíz les cuesta hasta 330 pesos y antes el precio más caro era de 200 pesos.
En cuanto a la leche de Diconsa, dijo que no saben si el precio es justo o elevado, dado que este producto no llega a la comunidad.
Los profesores dejaron de ir
Para el tema de Educación, Elizabeth, de tan solo 23 años de edad y madre de 3 menores de edad (5 meses de edad, 9 y 6 años), dijo que la educación de sus hijos se ha visto afectada porque los docentes, que son profesores con plaza en la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), dejaron de ir, «desde que inicio lo del coronavirus, los profesores se fueron sin decirnos nada y no han regresado».
Puntualizando que, solo las profesoras del preescolar les dijeron que regresarían en el mes de junio y, hasta el momento, no lo han hecho.
«Aunque vinieran y regresarán, dijeran que pasaron el ciclo escolar, no es así, ya que no aprenden mucho, porque vienen 3 días, se van diciendo que tienen reuniones, no sabemos si de verdad vayan a pasar de año», declaró.
Además de que, en caso de que los profesores soliciten el apoyo de los padres, esto les sería imposible, porque la mayoría no habla español.
Explicando que, de pedirles que sus hijos tomen clases en línea o por televisión, esto sería imposible, ya que esta localidad no cuenta con internet y, en su caso, no cuentan televisión.
Elizabeth, dijo que su esposo, desde hace 1 semana, anda en el estado de Michoacán trabajando de jornalero, pero les ha avisado que no está teniendo suerte en el trabajo, dado que la contingencia ha disminuido la compra de cosechas, por lo que ella tiene que sobrevivir con lo poco que gana en especie para alimentar a sus 3 hijos, su tía sordomuda y su abuela, esta última con 100 años de edad y que, por su edad, se encuentra postrada en una colchoneta vieja sin poder moverse.
Otros vecinos, dijeron que, hace un año se anunció la mejora de las escuelas, donde se construirían las bardas perimetrales del jardín de niños y de la escuela primaria, pero, tan solo se construyó un pequeño muro de contención en el preescolar.
En la primaria se construyó tan solo un pedazo, no mayor a 8 metros de longitud, de la barda perimetral.
Por lo que desconocen que paso con el recurso que se destinó para esto.
Además de que, la escuela Telesecundaria de este lugar, tiene casi 2 años sin actividades.
Tampoco cuentan con suministro eficiente de energía eléctrica
Mientras que para la energía eléctrica, los habitantes dijeron que esta población que la instalación es muy deficiente.
Pasan hasta 4 días sin luz, logrando la reconexión de la luz eléctrica cuando alguien viaja a Tlapa a hacer la denuncia ante la CFE.
Por lo que, no cuentan con televisiones, computadoras o internet.
Piden al gobierno federal que apoyen a los indígenas, que visiten, conozcan e investiguen como viven los pueblos, esperando que AMLO algún día visite esta o cualquier otra comunidad indígena y se quede a vivir unos días para sepa cómo es vivir como un indígena.