“Tenemos limitaciones, como gobierno municipal”,  dice el alcalde Abel Bruno Arriaga

“Tenemos limitaciones, como gobierno municipal”,  dice el alcalde Abel Bruno Arriaga


-Malinaltepec: entre los “Municipios de la Esperanza”
- Necesitamos la mano del gobierno estatal y federal
/I de II partes
José Luis González C./Edita Ivonne Nava Sánchez
“Desde que inició la crisis de sanidad generada por la pandemia del coronavirus, nosotros cumplimos muy puntualmente todos los protocolos de actuación para poder prevenir y contener los efectos el Covid 19”.
Así lo expresó el alcalde del Municipio de Malinaltepec, Abel Bruno Arriaga, quien manifestó su beneplácito por el hecho de que el municipio que gobierna apareció en la lista de los 12 municipios de Guerrero, considerados por las autoridades federales como “Municipios de la Esperanza”, que dentro de la geografía nacional, la han librado de tener contagios por coronavirus.
¿Cómo le han hecho?, le cuestionamos al primer edil de este municipio de la Montaña Alta, a lo que respondió:
“Nosotros como presidente municipales tenemos una guía, un protocolo a seguir, donde puntualmente nos establecen nuestra actuación por etapas, como ahorita que estamos en la etapa 3; pero que en la etapa 1 nos abocamos a dar a conocer la presencia de este virus mortal y así sucesivamente nos fuimos con la segunda y ahora con la tercera.
“El mérito de la estrategia es ir cumpliendo con los protocolos e ir siguiendo las recomendaciones de las autoridades estatales y federales en materia de salud”, refirió el alcalde de filiación morenista.
“Respecto a qué actividades hemos llevado a cabo para que no nos contagiemos del Covid, hasta ahorita, debo decirles que no tenemos ningún sólo caso de contagio y eso nos llena mucho de satisfacción porque hicimos todo lo posible  y hasta lo imposible para que este mal no nos llegara”, abundó Bruno Arriaga.
“Iniciamos primero con una campaña leve de difusión, de darles a conocer a los ciudadanos y ciudadanas de que hay la necesidad de que asumiéramos las medidas preventivas y luego  tomamos los acuerdos con los delegados y comisarios para implementar nuestras propias acciones, es decir,  instalar nuestros propios filtros en las comunidades, a efecto de que no salgan a diestra y siniestra  cualquier ciudadano, sino que sólo con alguna justificación y  después determinamos restringir los acceso    al municipio para que no hubiera libre circulación con facilidad”, detalló Arriaga en su relato.
 “Eso nos permitió contener la movilidad de las personas y solamente de manera coordinada y ordenada, poder salir a abastecerse de   la canasta básica y eso nos posibilitó de alguna manera resistir este embate, porque ya sabemos que tarde o temprano nos va a llegar la enfermedad, pero lo que estamos procurando es que no nos llegue con los efectos devastadores como ha llegado en otros países y en otros estados, donde tenemos cientos de infectados y decenas de muertes”, siguió diciendo.
El acalde consideró que fue todo un trabajo arduo de las autoridades comunitarias y del ayuntamiento para mantener los filtros, los cuales fueron tres y le llamaron “Módulos Municipales de Vigilancia y Control Sanitario”, mismos que se instalaron en puntos estratégicos para evitar el flujo de personas y vehículos.
Destacó que contaron con la ayuda de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), con la que firmaron un convenio de colaboración para que coadyuvara a controlar, lo cual permitió que hoy sean un municipio limpio y libre de contagio, y a que estén a nivel nacional entre los 324 municipios que se dieron a conocer como “Municipios de la Esperanza”.
En la misma tesitura, el alcalde expresó que a nivel estatal  están entre los 12 municipios y de igual modo a nivel regional de la Montaña Alta entre los cinco “Municipios de la Esperanza”, que pueden retornar a la vida normal.
Respecto a la exportación de mano de obra por este municipio a otras entidades, incluso a los Estados Unidos, dijo que el porcentaje es mínimo como para que pudieran trasladar el contagio a las comunidades.
“Son contadas las personas de las comunidades que van a Sinaloa o a otras entidades de la República para ganarse el pan de cada día; a los que regresan se les va controlando a través de un registro y se les avisa a los comisarios para que los aíslen por 15 días; en el caso de los que están en el extranjero, tenemos pocos casos de los que han regresado y se les ha invitado a que no lo hagan. Por ejemplo los que están en Nueva York, en los Estados Unidos, donde está el epicentro del contagio, les pedimos que no regresen, que aguanten y si en caso extremo ellos deciden regresar, tienen que notificar a las autoridades para que se aíslen los días que se han señalado para que no sean portadores del Covid”, explayó  Bruno Arriaga .
Advirtió que eso no es tanto problema, pero de lo que se trata es de no confiarse y de repasar “qué tratamiento hay que darles para que no vayan a contagiar a otras gentes”.
Al cuestionársele sobre la ayuda a los ciudadanos en torno a la prevención de la pandemia y la precaria situación económica en que están los ciudadanos de las comunidades de La Montaña y en particular de su municipio indicó: “Desde que nos enteramos de este asunto del covid19, convocamos a todos los delegados, comisarios y representantes comunales, separados por zonas,  para dotarles de insumos, les dimos cubre bocas, gel antibacterial, jabón en polvo, en pastilla, un tinaco, cubetas, jícaras, trípticos, todo para que ellos pudieran protegerse, mínimamente defenderse de esa enfermedad con esos insumos.
“Después cambiamos de estrategia, iniciamos un programa alimentario en todas las comunidades, vamos a empezar a repartir lo de la canasta básica, lo de una despensa para que ellos, puedan aguantar el ritmo, sigan resistiendo porque la gente es muy disciplinada, si les dice que no salgan no sales, pero como todo, hay gente que nunca va a entender, que incluso hasta no cree que existe la enfermedad”, fustigó Bruno Arriaga.
Abundó que desde abril presentaron esa estrategia y que, desde hace una semana, se empezaron a repartir las despensas, “para que nuestra gente no salga y se mantenga en casa, en todo caso si sale, vaya al campo, pero que no vaya a Tlapa a comprar cosas que bien puede adquirir aquí o bien puede tener al alcance. Es una estrategia de mitigación o de prevención del Covid”.
El edil  señaló que a la gente le puedes decir que no salga, pero te revira “si no salgo, pero quién me va a dar de comer” y que ese es el dilema para las autoridades, porque Malinaltepec es un municipio rural y se ha hecho todo lo posible, porque no se le puede dar a las personas todos los días despensas o de comer, porque no tienen ingresos propios  van al día y subsisten de lo que llega de la federación,  a diferencia de otros municipios que son urbanos, recaudan pagos de impuesto predial, negocios, etc.
“Hacemos lo que está en la medida de nuestras posibilidades.” atajó el primer edil, quien dijo que de la federación, vía gobierno del estado, sólo les han hecho llegar 1, 200 despensas. 
“Y tenemos 10 mil madres de familias en el municipio, o sea que no es ni una mínima parte de lo que necesitamos, por lo que hacemos la propuesta de flexibilizar las reglas de algún ramo para poder echar mano de eso, para seguir manteniendo a nuestra gente en casa, de lo contrario, nuestra gente va a salir a buscar el sustento una vez que se acabe lo poco que tenga y se van a contagiar, entonces el Estado y la federación, deben apostarle a que si somos un Municipio de la Esperanza, necesitamos el mayor aporte para que sigamos siendo un municipio limpio de contagio”, reclamo el gobernante municipal.
Abel Bruno Arriaga, apeló a la sensibilidad de la federación y del gobierno el estado, a que implementen políticas públicas que reactiven la economía local,  porque se están encareciendo los productos de la canasta básica, lo cual le está pegando mucho a las comunidades, toda vez que los comerciantes son usureros y oportunistas que especulan con los productos, aduciendo como pretexto que por el Covid, todo se encareció y quienes más sufren los efectos son las familias pobres de las comunidades.
“En Malinaltepec, el 90 por ciento de la gente son pobres y como municipio tenemos limitados los recursos, lo más que podemos hacer es que implementemos algunos programas alimentarios que nos permitan contener esos efectos, por lo que pedimos también la solidaridad y la mano del gobierno estatal y la federación”, Concluyó el edil