A CIEN AÑOS DEL ASESINATO DEL PRESIDENTE CARRANZA

A CIEN AÑOS DEL ASESINATO DEL PRESIDENTE CARRANZA

Mtro Felipe Ramírez Liborio
A propósito de la histórica fecha, buscando en mi biblioteca, me hallé un librito que mucho leí en mi época de estudiante en la Escuela de Filosofía y Letras de la UAG en los 80s. Se llama "El Rey viejo" de Fernando Benítez publicado por el fondo de cultura económica en 1959. El que yo tengo corresponde a la sexta reimpresión de 1975. Comento esto porque hoy 21 de mayo del 2020, se cumplen cien años del asesinato del presidente Venustiano Carranza en Tlaxcalaltongo, Puebla, en la madrugada del día en referencia. En esta novela histórica, al igual que otras, podemos darnos cuenta, perfectamente bien, en el transcurso de su lectura, que se pueden conjugar sin ningún problema, tanto la historia como la literatura. Pues, al respecto, Enrique Serna cita, en la página 483, de "El vendedor de silencio" que la historia dice "así fue" y que la novela propone, "así  pudo ser". Exactamente, es lo que hace, sesenta años atrás, Fernando Benítez, al conjugar historia y literatura para poder contar un asesinato que tiene que ver con la lucha por el poder entre los Caudillos emergentes del proceso revolucionario mexicano, del 1910-20, que encabezó el propio Venustiano Carranza tras el asesinato del presidente Francisco I. Madero, en febrero de 1913. Un mes después, el Gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza Garza, un antiguo Senador porfirista, promulga el Plan de Guadalupe (27 de marzo) mediante el cual desconoce al usurpador Victoriano Huerta como presidente de la república, al Congreso de la unión y a los Gobernadores que lo apoyan. Con ello, se convierte en automático, en el Jefe del ejército constitucionalista. Se unen a este ejército en Sonora varios personajes que después en la década de los 20s y 30s serán figuras públicas muy destacadas. Como Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas. Después de la toma de Zacatecas por los Francisco Villa y la división del norte y Chilpancingo, por los zapatistas guerrerenses, en la primavera de 1914, la renuncia de Victoriano Huerta a la presidencia de la república, es inminente. Una vez derrotados, Victoriano Huerta y el viejo ejército federal porfirista, Carranza asume como presidente interino en cumplimiento a lo establecido en el artículo cinco del Plan de Guadalupe. Pero las facciones revolucionarias contrarias a Carranza se concentran en torno a la "Convención de Aguascalientes" y eligen un presidente interino en la persona de Eulalio Gutierrez Ortiz mediante el cual se desconoce al "Barbas de chivo" como le llamaban a Venustiano Carranza. Quien establece su gobierno en Veracruz. Mientras, se desata una lucha feroz por el control del poder, durante todo el año de 1915. En ese marco, los carrancistas, al mando del general Obregón, propinan una estrepitosa derrota a las  fuerzas convencionistas en Celaya comandadas por Francisco Villa. En tanto, el zapatismo se constriñe cada vez más al estado de Morelos. Una vez triunfado el carrancismo se convoca en octubre de 1916 a un congreso constituyente para elaborar una nueva Constitución partiendo de la de 1857. La nueva Constitución federal se aprueba en Querétaro el día 5 de febrero de 1917. En ese mismo año, Venustiano Carranza Garza, quien seguía siendo presidente interino asume, el 1.º de diciembre como presidente constitucional. Dos años y medio después, es asesinado en la madrugada del día 21 de mayo, como ya dije, en Tlaxcalaltongo, Puebla. Se dirigía por la sierra norte poblana a Veracruz en busca de fuerzas leales con el Gobernador, su yerno, el general, Cándido Aguilar Vargas. Pero ¿qué fue lo que llevo al derrocamiento del presidente Carranza? Al respecto, Fernando Benítez,  dilucida en un diálogo en su libro, antes citado, entre el presidente y su secretario lo siguiente, "usted piensa que nuestro embajador en Washington (Ignacio Bonilla Fraijo) debe sucederlo en la presidencia porque es un civil". La respuesta del presidente fue, "porque estoy en contra del gobierno de un militar. México, en diez años, ha pagado con un millón de muertos su derecho a sacudirse las dictaduras militares". Ante esta respuesta, su secretario, le responde crudamente, "señor presidente no hay otro camino. La forma de evitar la guerra consistiría en apoyar públicamente la candidatura del general Obregón o renunciar". Carranza no aceptó lo uno ni lo otro. Ante el alzamiento de militares, que enarbolan el Plan de Agua Prieta (23 de abril de 1920) que desconocía al gobierno de Carranza y en apoyo a la candidatura presidencial del general Obregón, en diferentes partes del país y las traiciones de quienes se decían ser leales al gobierno, decide abandonar la capital del país, el día 7 de mayo de 1920, saliendo de la estación Buenavista en el tren Dorado rumbo a la ciudad de Veracruz. Lo acompañan un puñado de secretarios de estado. Diezcisiete días después, el  24, es sepultado en el Panteón Dolores de la ciudad de México. Mientras tanto, Adolfo de la Huerta, toma posesión como presidente interino de la república para preparar la elección que habrá de llevar a la presidencia, al general invito de la revolución, el Caudillo, Álvaro Obregón Salido.